EL PERSONAL DEL SERVICIO DE AYUDA A DOMICILIO DEPENDIENTE DEL SAAD SE SIGUE JUGANDO SU SALUD ATENDIENDO A LOS USUARIOS.

A nuestra organización son constantes las informaciones que nos remiten los trabajadores del Servicio de Ayuda a Domicilio demandando medios para poder seguir desempeñando sus tareas.

En estos tiempos que nos ha tocado vivir, duros para todos, no cabe duda, ellos han estado en primera línea siendo esenciales, sin dejar de atender en ningún momento a sus usuarios, sin dar un paso atrás y sin mirar para otro lado, entendiendo que su labor de atención a los más vulnerables prevalecía ante todo.

Una vez más, nos vemos obligados a acudir a las instituciones en pro de que tomen medidas ante la situación actual. Estos profesionales, no debemos olvidar, que están vinculados al Instituto Cántabro de Servicios Sociales y al Gobierno de Cantabria porque son ellos los que gestionan el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) en Cantabria.

Y, nuevamente, están siendo víctimas en su entorno laboral de la incompetencia de un sistema que está fallando y falla desde que en marzo nos vimos sumidos en esta pandemia.

Estos profesionales reclaman Pruebas diagnósticas PCR que determinen que cuando se van a reincorporar a sus puestos de trabajo, de los que salieron contagiados por atender a usuarios o familiares de éstos siendo positivos en covid, y que ese retorno a la actividad esté avalado por una PCR negativa que garantice que no van a propagar un virus letal por los 4 ó 5 domicilios que visitan en su jornada. Igualmente, se reclama que esos usuarios y sus familiares infectados, tengan una prueba diagnóstica que determine que han superado la enfermedad para que vuelvan a ser atendidos por su auxiliar de ayuda a domicilio.

Porque estar 10 días en aislamiento no es garantía de que la enfermedad no se transmite, porque vemos día a día que eso no es suficiente.

De la misma forma, pedimos que esos profesionales que se contagian en el desempeño de sus tareas, atendiendo a sus usuarios, tengan reconocida la contingencia de enfermedad laboral y sean atendidos por sus respectivas Mutuas, ya que han de ser ellas las que asuman la atención médica de esos trabajadores y no, como está sucediendo hasta ahora, que son atendidos por sus centros de salud, médicos de familia de atención primaria, bajo la contingencia de enfermedad común, sobrecargando un sistema público sanitario que asume la atención a pacientes que han de ser atendidos por otras entidades sanitarias competentes en ello.

Además, si se contagian desempeñando sus tareas laborales, ese contagio es un accidente laboral y no deben ver mermadas sus ya escasas de por sí retribuciones y no quedarían desprotegidos ante posibles secuelas de la enfermedad.

Por ello, SOLICITAMOS, OTRA VEZ MÁS, MEDIDAS SANITARIAS PARA UN COLECTIVO DE PROFESIONALES QUE ESTÁ EN PRIMERA LÍNEA, QUE NO HA DEJADO DE ESTARLO EN NINGÚN MOMENTO Y QUE NO AGACHA LA CABEZA ANTE LAS ADVERSIDADES.

Nos hemos dirigido a la Consejera de Empleo y Políticas Sociales, al Consejero de Sanidad, a la Directora del ICASS, a la Subdirectora de Dependencia del ICASS y a la Directora General de Salud Pública para que tengan conocimiento de estos hechos y tomen medidas.

A continuación podéis ver los escritos presentados a tal fin.

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